sábado, 27 de octubre de 2012

Eternal Blood


Capitulo catorce:

Luego de cargar a Elizabeth a su cama y cubrirla, Saloman se detuvo un momento para admirar su cara durmiente. Ella siempre le había movido; ahora la idea de estar sin ella era impensable. Ella comenzó a significar mucho rápidamente; y el no debía, realmente no debía, cometer el error de asumir que la velocidad de la emoción impidiese su importancia. Si el perdía a Elizabeth ahora, a través de su distanciamiento–Y Luk había tenido razón acerca de eso; habían profundidades que el no revelaba simplemente a nadie- ¿Cuan trágico seria eso? 
Temía tocarla en caso de que ella despertara del sueño que necesitaba tanto, en su lugar el cambio el foco de su mente a su interior. El ya no era un adolescente rebelde; los rencorosamente dolorosos consejos de su padre habían sido probados erróneos muchos siglos antes. Había poca necesidad por su aislamiento obsesivo. Elizabeth sabia lo que el era, mas o menos, y aun lo amaba mas allá de la obsesión sexual que el una vez se había propuesto explotar por el placer de ambos. Y si ella se sentía excluida, ¿Eso no era tan malo como ser excluido?
Ella suspiro en sus sueños y se agito, alterando la posición de su cabeza en la almohada. Saloman dejo que sus emociones se elevaran. Se negaba a perder a esta mujer por el veneno de Luk o por su inútil secretismo. Al mantenerla, se arriesgaba, por supuesto. La locura, el azote de los antiguos no muertos, podría ser accionado por el profundo dolor, y como Elizabeth envejecía enfermaba y moría eso era a lo que tendría que enfrentarse. Pero ¿no era su filosofía, y la de su pueblo de disfrutar cada momento al extremo? Era un crimen no apoderarse de las experiencias con esta increíble mujer por completo y atesorarlas. Quizás su crimen real era que había tomado a Luk para mostrarle lo que estaba haciendo. O no haciendo. Saloman dio la vuelta. Había todo para dar, todo para compartir. Y mientras pasaba el tiempo, quizás, solo quizás, ella decidiría que la eternidad con el no era tan mala. Esa era una meta a largo plazo. Primero, tenía que lidiar con Luk. Y con Maximilian, que parecía haber venido a ayudar.
El cuarto de dibujo estaba vacío. Dmitriu había retirado todo a sus propios cuarteles temporales, pero Saloman podía sentir a Maximilian cerca. Abriendo la puerta hacia el pasillo, el vio la parte superior de la desordenada cabeza de Maximilian, inmóvil a medio camino por las escaleras. Sus conversaciones habían sido breves y unas pocas desde el despertar de Saloman. Y la única significativa había sido lo suficientemente larga para asegurar que Maximilian no se unía a los enemigos de Saloman. En una fría, y brumosa isla de la costa de Escocia, Saloman había encontrado la concha de su una vez- vital, brillante creación, escondida del mundo y de si mismo. Aun así Max había venido a St. Andrews y peleado a su lado en la ahora legendaria batalla- antes de desaparecer en la niebla una vez más. Saloman bajo la escalera hasta llegar al escalón de Maximilian, y se sentó junto a el. Espero, pero Maximilian nunca había sido exactamente hablador, y su aislamiento nunca parecía solo haberlo emitido en el camino del silencio. Saloman dijo, “¿Porque viniste, Max?” Maximilian se encogió de hombros “Dmitriu dijo que yo debía”
“Y tu siempre has sido tan obedientemente influenciado por lo que Dmitriu dice que tu deberías hacer” Los labios de Maximilian se estiraron. Podría haber sido una sonrisa. “Depende de lo que diga”
“Estoy tratando de averiguar, “Saloman explico “Si debería sentirme halagado o aterrorizado de que te hayas cambiado para apoyarme contra Luk”


“Ninguno. Yo solo… lo elegí” Maximilian volteo su cabeza, sus ojos grises tan directos y turbulentos como habían sido en los viejos tiempos, y sin embargo cubiertos con algo que se parecía mucho a la desesperación. Esta, entonces, iba a ser la conversación que ellos debieron haber tenido un año atrás en la isla. “Algunas deudas son demasiado grandes para pagar. Lo que hice nunca podrá ser recompensado, y yo no voy a intentarlo. Pero tu le diste paz a Luk, y yo voy a ayudarte a devolvérsela.”
“¿Por qué fallaste al dármela a mi?”
Los ojos de Maximilian se cerraron. La ultima vez Saloman había traído el tema a colación, incluso indirectamente, el había echo lo mismo. “No” el había dicho, en una angustia evidente que le había dado a Saloman esperanza de que Maximilian, su Maximilian, estaba aun presente en el vampiro que había dejado que la ambición gobernara su corazón y su mente. Esta ves, Saloman no dijo nada para cambiar el tema. El no dijo nada en absoluto. Maximilian dijo débilmente “Yo  quería. Cuando los otros se habían ido. Yo no estaba seguro de que sabia como, pero pensé que si arrastraba a Dmitriu conmigo, entre nosotros podríamos recordar o averiguar como darte paz. Pero la batalla humana de allá afuera nos dirigió hacia la abertura. Los vampiros se sublevaron, y mientras yo estaba fuera, Tsigana y János movieron tu cuerpo”
Eso Saloman siempre lo había sabido.
Maximilian trago “No hay excusas, Saloman. Yo traté. Yo mate a János por no decirme. Tsigana trato de trucar la información por vida eterna, fue cuando comencé a entender lo que había echo. No pude hacer nada de eso correctamente.”
“Dmitriu averiguo donde encontrarme. Pero el no sabia que yo no estaba en paz.”
“Dmitriu y yo no hablamos. No importa. Cuando el tiempo paso, yo no quería ser recordado por lo que había echo. Era lo suficiente difícil solo aferrarme a las riendas del poder. Tu sabes todo esto. No puedo explicar o exonerarme a mi mismo por nada de esto. ‘Fue todo un error. Lo siento’ no parece cubrirlo.”
Dejo de hablar. Trago nuevamente, convulsivamente. Su mirada, que se había alejado de las obras de arte en la pared, hasta la puesta de sol filtrándose entre las grietas en las cortinas, finalmente reubicándose en el rostro de Saloman. “Pero lo estoy” susurro “Arrepentido”
En la desprendida, alejada parte de su mente, Saloman se preguntaba porque necesitaba tanto oír eso. Quizás debido a que la traición de un hijo nacido no le habría dolido más que la de Maximilian. El quería que Max estuviese arrepentido. Y mas que nada, el no quería que lo hiciera de nuevo.
“A medio camino” murmuro
“¿Qué?”
“Nada. Hay un cuarto aquí para tí. Siempre”
Maximilian se volteo, como si no pudiese soportar la amabilidad. “Nunca entendí porque no me mataste”
“Algunos castigos son peores que la muerte”
Maximilian cerro sus ojos nuevamente, y Saloman río.
Puso su mano en el tenso hombro de Maximilian y se puso de pie, dejando su agarre quieto allí mientras añadía, “Me refería al tuyo, no al mío. He tenido trecientos años para pensar y planear, y esta vez, pretendo hacerlo todo correctamente”

Elizabeth encontró a István, Konrad y Mihaela todos juntos en la librería del cazador. Ella había querido encontrarlos antes por la mañana, en algún   lugar neutral, como en el piso de Mihaela o el café, pero desafortunadamente, luego de las muchas agitaciones de la noche ella se había dormido. De echo, ella había caído dormida en el cuarto de dibujo mientras Saloman, Dmitriu y Maximilian hablaban en voz baja a su alrededor. Ella despertó en la cama de Saloman, tarde por la mañana, descansada pero conmocionada al mismo tiempo. De saloman no había rastro. Solo el silencioso Maximilian había sido dejado en la casa, y ella lo descubrió por casi tropezar con el en la oscura escalera en su camino fuera de la casa. Luego de saludar cortésmente al asistente de biblioteca que estaba de turno, Elizabeth se encontró con los tres cazadores acurrucados alrededor de una mesa cerca de la parte trasera de la sala cavernosa. Al menos estaban quietos aquí dentro, no era muy probable que molestaran a otros buscadores.
“¿Ocupados?” pregunto a la ligera.
Con más alivio que respeto, Mihaela dejo caer el tomo de aspecto antiguo que había estado leyendo. “Si, algo así. Tratando de encontrar algunas pistas del paradero de Luk, al descubrir sus antiguos escondites. No es fácil después de cientos de años. Además, tratando de encontrar una pista con los vampiros turcos de Estambul- ver si alguno de ellos conoce Budapest”
“Podría ser una total pérdida de tiempo” Konrad se quejo “Nosotros ni siquiera sabemos si ellos aun están en Budapest. ¿No tendría más sentido para Luk irse a otro lado, algún lugar más seguro, para reclutar a sus fuerzas y prepararse para la batalla con Saloman? “
“Podría tener más sentido” Elizabeth admitió, “Pero no lo ha hecho” tres pares de ojos la miraban expectantes “Ha habido un desarrollo,” ella dijo, en voz baja. “Luk irrumpió en el lugar de Saloman anoche”
“Mierda” dijo Mihaela “¿Estabas allí?”
“Oh, sí. Aparentemente, el estaba buscándome a mi”
“¿Hubo una pelea?”
“Algo así. Entre nosotros, Saloman y yo lo despedimos. No es lo suficientemente fuerte aun para ganar una batalla uno a uno con Saloman- lo que es bueno para nosotros, supongo- pero el está ganando poder muy rápidamente”
“Es un antiguo” Konrad dijo tristemente
István frunció el ceño “¿Estaba probando el agua? Si sabía que no era lo suficientemente fuerte para enfrentar a Saloman, ¿Por qué correr el riesgo de una confrontación? ¿Solo para llegar a ti?”
“¿Y por qué?” añadió Mihaela “¿Por qué ir tras de ti?”
Elizabeth se hundió en la silla que István amablemente acerco a ella con su pie. “Porque, como una despertadora, soy capaz de matarlo simplemente con mis manos. Porque podría molestar a Saloman. Porque podría incrementar su estatus en la comunidad vampírica. Y añadiría un número significativo a sus fuerzas, supongo.”
“Bastante justo” Dijo Konrad “¿Pero qué infiernos le dio la idea de que podría hacerlo bajo la nariz de Salomon? Elizabeth dudo. Ella no quería revelar la renuencia de Salomon de matar a Luk en Turquía, o la vulnerabilidad implicada. Parecía demasiado personal. Y sin embargo, en la pelea que vendría, los cazadores necesitarían saberlo todo. Por último, ella dijo, “Creo que el sabia que tomaría a Saloman por sorpresa. Luk puede hacer un truco con su mente que paraliza temporalmente a su víctima, incluso Saloman. Mientras lo hace, definitivamente no tiene la fuerza para matar a otro anciano, pero se imagino que tenía suficiente fuerza para matarme a mí y desaparecer antes de que saloman lo atrapase” La cara de Mihaela se había vuelto blanca.
 “¿Paralizo a Saloman? ¿Como en nombre de dios lograste salir de esa?”
Elizabeth le dio una rápida, auto-desaprobatoria sonrisa. “Creo que él me subestimo. Pero él sabía que yo podría matarle, teóricamente, y cuando lo amenace, no estaba preparado para correr el riesgo de que no lo haría” 
El ceño de Konrad se hizo mas profundo. “La pregunta es, ¿Luk ganó algo con este incidente? ¿Bebió de tu sangre?”
“Una pequeña gota. Dudo que pueda hacer una real diferencia para el. Pienso que principalmente el se gano el prestigio de irrumpir en la fortaleza de Saloman y sobrevivir. Todos los vampiros van a saberlo ahora.”
“¿Va a ser capaz de irrumpir de nuevo? István preguntó.
“En teoría, si. En la practica, sería estúpido si lo hiciera, porque Saloman podría matarlo”
“No si Luk saca su truco mental paralizante de nuevo” argumento István “y si el trae ayuda la próxima vez, los demás podrían matar a Saloman mientras es vulnerable”
A pesar de que la idea no era nueva para Elizabeth, todavía hacia que su sangre se helara. “Eso es para lo que Dmitriu y Maximilian son. El ha añadido protección ahora. Además, el dijo que el truco no funcionaria la próxima vez, que el puede evitarlo”
“Entonces porque no lo hizo? Pregunto Konrad
“Creo que fue porque no se lo esperaba” dijo Elizabeth, moviéndose incomoda. “Fue reconocido como ilegal entre los ancestros, y no era algo que Luk haría. Ni siquiera cuando creció hacia la locura. Saloman cree que su uso de esto ahora muestra su miedo tanto como su determinación” 
“¿Maximilian?” dijo inesperadamente Mihaela, enganchándose en e un punto anterior. “¿El Maximilian de saloman? ¿Esta en Budapest? ¿Desde cuando?”
“Desde anoche.”
Mihaela frunció el ceño “¿El vino a proteger a saloman? ¿A quien asesino anteriormente? ¿Estas segura de que es por eso que vino?
“Saloman y Dmitriu parecen confiar en el. Es difícil de decir. El no habla mucho”
El bibliotecario, susurrando al pasar por su mesa hacia los estantes de atrás, les dirigió una mueca sofocada. Elizabeth bajo su voz “Hay mas. Mientras Luk estaba distraído, bajo la guardia sobre Dante, y Saloman se las ingenio para vislumbrar algo en la mente del senador. Desafortunadamente, no donde esta.” Añadió rápidamente, cuando la esperanza surgió en los ojos de los cazadores. “Pero es algo”
Elizabeth asintió a la desaprobadora bibliotecaria mientras ella pasaba de regreso por ese lado con sus brazos llenos de papeles y libros. “¿Que le paso a la señorita que solía dormir en el trabajo? Me gustaba”
“¿Que?” demandó Konrad impacientemente, trayéndola de regreso al punto. “¿Qué fue lo que Saloman aprendió de la mente de Dante?”
“Que ellos no están esperando vencer a Saloman antes de hacer su oferta para los lideres vampiros. Ellos están planeando algo pronto, algún gran ataque que va a atraer a los vampiros a su lado. Ellos están seguros de que esto va a dejar a Saloman desierto y el camino limpio para Luk. Luego de lo que, Dante puede volver a América, y con los vampiros detrás de ellos, hacer su movimiento para definir el poder, como siempre quiso”
Los labios de Konrad se fruncieron “¿Donde? ¿Dónde va a ser este ataque?”
“No hay tiempo para hurgar por detalles. Saloman esta convencido de que será en algún lugar de Budapest, pero es todo lo que el sabe hasta ahora.”
Konrad empujo su pila de libros en el medio de la mesa, tirando dos fuera  por el otro extremo, los que István atrapo en una mano. “Entonces no nos esta dando nada” Konrad dijo descontento. “El esta ensartándonos en su pretexto de cooperación cuando solo Dios sabe en lo que esta metido. ¿Acaso no ha golpeado a nadie más que pueda estar en asociación con Luk?
¿Por qué no el –el grandioso, todo-poderoso Saloman!- asesinado al recién despertado Luk en Turquía? ¡Seguramente eso no estaba más allá de sus capacidades! Todo lo que consiguió fue prevenirnos de hacerlo.”
“No creo que eso sea cierto” Elizabeth dijo poniéndose rígida. “¿No es así?”
“Tu estas cegada por el” Konrad dijo despectivamente “Mientras mas pronto te unas a los cazadores y aprendas a entender lo que ser un vampiro realmente significa, mejor y mas segura estarás.” 
Mihaela e István cambiaron inquietas miradas.
Elizabeth tiro hacia abajo su furiosa replica. En el silencio, ella dijo cuidadosamente, “Tu estas equivocado. Pero tú has tocado un punto importante. Es difícil para Saloman asesinar a su primo de nuevo. Antes de la locura de Luk, ellos eran muy cercanos, y Saloman me dijo que el le dejo vivir mucho mas de lo que debería debido a ese afecto. Yo creo que volvió a el en Turquía. Hubo un momento en que el casi creo que podría recuperar al viejo Luk de lo que sea en lo que se ha convertido ahora.”
Ella levanto su mirada hacia Konrad, echo una mirada a los demás y regreso a el. “Eso demuestra compasión, pero no colusión*. En cualquier caso, no importa ahora. Lo que ocurrió anoche lo libero de cualquier duda persistente. Luk debe morir nuevamente, y Saloman va hacerlo. El quiere, el realmente quiere su cooperación en esto. Pero lo hará de todos modos”
Mihaela comenzó a golpear ligeramente sus dedos inquietamente en el libro abierto frente a ella. “¿Estas segura Elizabeth?” dijo abruptamente. “¿Estas segura de que es lo que él quiere? ¿No eres tu la que quiere vivir con la consciencia tranquila con su relación?
Elizabeth cerró su boca, mirando fijamente a su amiga. “Si” dijo desafiantes “Lo hago. Y el lo hace. Y también deberían ustedes.”
Inesperadamente, Mihaela se estiro y alcanzo su mano. “Únete a nosotros” ella declaro. “Por favor. Conviértete en cazadora”
Los labios de Elizabeth se curvaron. “¿Para que tu puedas vivir con a conciencia tranquila con nuestra relación?
“¡Si! Algunas cosas te unen a nosotros, y a nosotros a ti. Cualquiera sean nuestros desacuerdos o malentendidos, tu eres una de nosotros en espíritu. Hazlo realidad. Vamos Elizabeth, tienes que haber pensado acerca de esto.”
“Lo he hecho. Parte de mi lo quiere, pero aun no estoy segura de si seria lo correcto” ella froto su frente con rápidos, e impacientes dedos. “Maldición, yo no solía ser así de indecisa.”
“¿Que pasa con el trabajo en la universidad? ¿Lo aceptaste formalmente?”
“Voy ya ir allí luego esta tarde” dijo Elizabeth, y eso le gano al menos unas cuantas sonrisas de aprobación.
István empujo su silla lejos de la mesa y estiro sus largas piernas. “Esta conexión telepática con Dante. ¿Puede llevarla más lejos?”
“Eso esperamos. Una vez que la guardia de Luk este baja.”
“¿No lo sabrá dante? ¿O Luk?
“No necesariamente. Saloman puede ser muy sutil.”
“Malditamente sutil” Konrad murmuro, frotando su cuello en el punto donde una vez Saloman le había mordido.
Luego de un rápido café, los cazadores se fueron para perseguir sus metas, y Elizabeth regreso a la casa de Saloman para cambiarse antes de ir a visitar la universidad. Mientras corría hacia arriba por las escaleras,  ella oyó golpes extraños y sonidos de choques, lo suficiente fuertes para hacerla detenerse en el rellano, preguntándose si era otro ataque. Era improbable en la luz del sol, pero aun así…
Los sonidos parecían venir de mas lejos en el pasillo, donde las habitaciones estaban mayormente vacías- o lo habían estado la ultima vez que Elizabeth miro. Silenciosamente, ella se deslizo en la habitación de dibujo.
“Saloman, ¿estas ahí?”
Al final de la habitación del primer piso, le llego la afónica respuesta. Elizabeth se relajo, pero la curiosidad  apuro sus pasos de regreso a la habitación de dibujo y a lo largo de la sala hacia las puertas dobles, enfrentándola al final real. Mientras alcanzaba la manija, ella reconoció el choque familiar de acero contra acero y sabia, antes de abrir la puerta, que  enfrentamiento estaba tomando lugar.
Esgrima Vampírica.
Elizabeth se deslizo en la habitación, cerro las puertas y se ladeo hacia ellos, hechizada por la vista de Saloman y sus dos “hijos” desnudos hasta la cintura, los músculos ondulándose a través de espaldas y pechos, hombros y brazos mientras ellos saltaban alrededor de la gigantesca habitación, sus espadas borrosas empujando y  evitando mas rápido de lo que los ojos de Elizabeth podían fácilmente ver.
Había sangre. Ella podía ver gotas de esta en el suelo y en los pantalones de color claro de Dmitriu, pero cuando tú te curas a velocidad vampírica, de poco sirve practicar con espadas afiladas. De cualquier modo, ellos no podía matarse uno al otro de este modo, ellos necesitaban estacas puntiagudas para eso. A menos qué la cabeza fuese cortada y se mantuviese separada del cuerpo.
Esta era su idea de entrenamiento, quizás, o manejo de la espada ligero. Rápido, violento, elegante y extrañamente atractivo. Y no era solo por la belleza de los tres en forma, semidesnudos cuerpos masculinos girando, rotando, estirándose, casi volando a través del aire, lo que la hipnotizaba.
A pesar de sus esfuerzos, ni el menos brillo de sudor se aferraba sus pálidas pieles. No había jadeos, ni gritos, ni pausas para reunir aliento, lo que lo añadía a su sentido de irrealidad, como una pintura desinfectada. Elizabeth no podía mirar lejos.
Maximilian se detuvo en frente de ella, los músculos a través de su amplios hombros se ondulaban mientras el se movía de un lado a otro para ver cual de sus oponentes atacaría primero. Fue Dmitriu, ladeándose como un látigo e igual de rápido. Hubo un breve, duelo frenético, y entonces de pronto ambos se arrojaron violentamente a través del cuarto en dos direcciones diferentes, y Saloman se mantuvo allí, su espada levantada frente a su rostro. A pesar de si misma, el corazón de Elizabeth retumbo. No parecía importarle cuan a menudo lo veía. La lujuria solo se incrementaba. Ella desafiaba a cualquiera a no desear ese magnificente, semidesnudo cuerpo, su espeso, oscuro cabello fluyendo sobre sus poderosos hombros, medio oscureciendo su atractiva, cara depredadora.
“Eso” Saloman dijo a los otros dos, “Es lo rápido que debería ser. No pueden permitirse perder tiempo en duelos. Sin mostrarse. Si pueden matar a un oponente inmediatamente, libérense. Siempre enfrenten a Luk.”
“No siempre hay una opción”, Dmitriu protesto. “liberarse, enfrentar a Luk, y algunos novatos podrían clavar una estaca en mi espalda.”
“Un vampiro de tu calibre es mas que capaz de lidiar con inconveniencias periféricas. Ustedes portan mi sangre. Hónrenla y úsenla.”
Saloman se volteo, bajando su espada, y le otorgo una sonrisa de bienvenida a Elizabeth. Tomando su mano, el la beso en una elegante manera que la hizo sonrojarse. “¿Como están los cazadores?”
“Persiguiendo pistas. Sin éxito hasta ahora.” Ella levanto sus ojos desde su pecho hacia sus astutos ojos negros y se pregunto si ellos podrían hacer el amor rápidamente antes de que ella cambiase.   
Como si leyese su mente, los ojos de Saloman se oscurecieron, y el sonrió. “Hay un momento para todo. Hoy es tiempo para sobrevivir. Aprende de ellos y de mi.”
“¿Que?” ella pregunto, confusa. Su mente aun persistía en las muchas cosas deliciosas que ella podría hacerle a ese cuerpo maravilloso, y lo que el podría hacerle al suyo en respuesta. Humedad que no tenia nada que ver con el calor se difundió entre sus piernas. Saloman se dirigió  a la pared mas lejana y tiro de ella uno de las ultimas dos espadas que colgaban allí. El la tiro hacia ella y ella la atrapo por la empuñadura de puro instinto.
“Practica con nosotros” Saloman le ordeno. “Lo necesitas.”
Elizabeth no podía negarlo. Desde que todo había comenzado un año atrás, ella había entrenado regularmente, manteniéndose con el Judo, entrenando con los cazadores cada vez que una oportunidad aparecía. Pero incluso con los cazadores, últimamente, ella no había sentido sus habilidades o potencial se hubiesen estirado. No humano, aunque con fuerza aumentada por habilidades vampiras, podría moverse con a velocidad de un antiguo. Lentamente, Elizabeth estiro la espada, flexiono su brazo, probando unos cuantos pases a través del aire.
“De acuerdo,” ella dijo. “Pero recuerden que yo sangro. Y yo muero.”
Bajo la dura mirada de Saloman, los vampiros fueron muy cuidadosos con ella al principio. No fue hasta que ella actualmente hirió el hombro de Dmitriu, y Saloman rio, que ellos comenzaron a tomarla en serio.
“Vamos,” Saloman se burlo. “¡Ella no sangra tan fácilmente! Ella es la despertadora, no la joven vecina de al lado.”
Dmitriu considero su propia herida con desaprobación. “Considéralo venganza”, Elizabeth dijo. “Por la espina”
La espina que el había plantado en su palma un año antes, para que sangrase sobre Saloman y le despertara. Dmitriu sonrió, desvergonzadamente, y  se inclino con el florete. “En guardia”
Después de eso, fue más gracioso. De hecho, se incremento estimulantemente mientras todos tomaban más riesgos. Ellos se ajustaron rápidamente a su velocidad y habilidad y la probaron como corresponde. Luego de un rato, Saloman se les unió también, y pelearon en grupos rotativos. El mejor fue cuando ella finalmente se encontró contra Saloman, uno a uno. Ella tenia absoluta confianza en el, y no guardo nada detrás mientras ella trataba su mejor para llegar a través de su guardia mientras mantenía la suya. Ella casi podía sentir sus movimientos crecer rápidos y mas rápidos, sus reflejos afilados y agudos. Esta era la alegría de la lucha sin ninguna de las cosas malas, y se sentía magnifico.
Ella apenas noto a los otros dos duelistas acercarse. Estaba solo la espada de Salomon y la suya. Hasta que sin aviso, un agudo dolor se deslizo a través de sus dedos, causándole que soltara su arma.  
Abruptamente, Saloman tiro su arma. “¿Qué es?” el demando, apoderándose de la mano que ella sostenía vertiginosamente bajo su rostro.
“Nada. Yo pensé… pensé que me habías cortado” Ella miro a su mano ilesa. No había mucho excepto un rasguño en ella.
Saloman dejo caer su mano y miro a través a Dmitriu y Maximilian, quienes habían dejado de pelear para ver que problema había. La mano de Maximilian estaba sangrando desde una herida en curación inerte a través de sus nudillos.
Elizabeth frunció el ceño, sin comprender.
“Dolor transferido” Saloman dijo, mientras pensaba complacido. “Tu telepatía esta creciendo muy fuerte. De nuevo” El añadió, levantando su espada.
Cansada pero dispuesta, Elizabeth levanto su propia espada. Mientras el duelo se reanudaba, ella era vagamente consiente de Dmitriu y Maximilian yendo a la deriva.
“Tu estas cansada” Saloman observo cuando el atravesó demasiado fácilmente su guardia.
“Puedo seguir otro poco” ella discutió, indispuesta a renunciar.
Saloman cerro sus espadas, arrastrándola inexorablemente hacia el. “No. Ya es suficiente por hoy. Mas mañana.”
Su pecho desnudo descanso en contra de su húmeda polera. La empuñadura de una espada presionando su pecho. Ella sonrió. “De acuerdo”
Saloman aun sostenía ambas espadas entre ellos, se curvo alrededor de ellas y beso su boca. “Aprendes rápido”
“No fui siempre así”
“Entonces tenias los maestros equivocados. Deberías comer”
“¿Que tienes en mente?
Llamas color ámbar bañaban sus oscuros ojos. “Muchas cosas. Pero primero, comida”
Debido a que su estomago retumbo en ese momento, ella cedió, y, luego de otro caliente y delicioso beso, ella le dejo para cambiarse y bajo a la cocina a hurgar por comida. Para cuando Salomon se unió a ella unos diez minutos mas tarde, ella estaba sirviendo pasta y queso en un plato con algo de ensalada.
“Esta podría ser una buena cocina” Ella observo con entusiasmo.
El se encogió de hombros inclinando su cadera en contra de la mesa mientras ella se sentaba a comer. “Haz lo que quieras con ella”
Ella asintió con su cabeza en la vaga dirección de la habitación de al lado. “¿Para que usas esas habitaciones frontales?” Ella pregunto curiosamente. Una estaba decorada en un cierto modo amable como un comedor, la otra como un comedor no tan confortable.
“Distracción” dijo Saloman.
Elizabeth sonrió alrededor de su pasta. “¿Los vecinos?”
“En una ocasión. Otras personas vienen a hacer cosas inexplicables, como lectura de medidores y pidiéndome que firme peticiones o que compre cosas que no quiero” sus ojos brillaban. “Si estoy del humor correcto, los invito a pasar para una bebida”
Elizabeth se atraganto y se estiro por un vaso de agua, que Salomon atentamente puso en su mano. “Lo realmente preocupante acerca de todo esto” ella dijo cuando logro hablar “Es que yo te creo, pero ya no estoy hambrienta. ¿Tu has estado mordiendo a tus vecinos, vendedores, el hombre que lee los medidores eléctricos…?”
“Y al cartero”
Ella lo considero con fascinación. “No estas preocupado para nada de que la palabra se difunda?”
“Ellos no recuerdan. Yo no los hiero, y ellos se van muy felices. La mujer a dos casas mas abajo incluso regreso por mas una semana después”  
“¡Estoy segura de que la obligaste!”
“¿Porque mirarle los dientes a caballo regalado?”
Ella frunció el ceño, dudosa y no muy cómoda, sin embargo estaba hastiada de haber crecido cerca de sus inclinaciones de alimentación. “No parece correcto no preguntar” ella dijo al final.
“En teoría tu estas en lo correcto, por supuesto. Y un día, espero que hallen solo proveedores dispuestos. Pero el mundo tiene que ser educado para que eso pase.”
“¿Realmente crees que eso es posible?
“¿Tu no?”
Ella sonrió con desaprobación. “Mas de lo que lo hacia antes. Los cazadores creen que estoy hipnotizada, esclavizada, cegada, lavada de cerebro, o lo que sea”
“Tu no” dijo con una sorpresiva calidez, y cuando ella le miro, el se estiro hacia abajo y y toco su mejilla. “Ven conmigo esta noche. Conoce mi mundo, mi gente. Ven al Ángel.”

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