Capitulo Cinco.
El brazo de Roy apretó el mío y lo doblo en
un ángulo imposible. “Pensé que te había dicho que vinieses directamente a
casa”
Mordí el interior de mi mejilla para
impedir las lágrimas. A Roy no le gustaban las muestras de debilidad- lo volvían
mas cruel. “Lo hice, vine directo a casa-”
“Mentirosa” El me golpeo el rostro con el
dorso de su mano. “¿Es necesario que te castigue nuevamente? ¿Mostrarte el
lobo?”
El terror se disparo a través de mis venas
y trate de alejarlo por el. El lobo era salvaje, horrible. El lobo seguía
mordiendo incluso cuando yo ya me había rendido, mucho tiempo después de que
los gritos en mi garganta se secasen a roncos ásperos sonidos de dolor. “No
Roy, por favor. Seré buena. Hare lo que sea que quieras”
“¿Estabas atrasada porque estabas con otro
hombre? ¿Eso es lo que paso?” La furia en su voz se convirtió en un bajo,
gruñido inhumano, sus ojos reflejando la débil luz dentro de la oscura casa. El
siempre esperaba por mí en la oscuridad, incluso cuando estaba completamente
oscuro afuera. A el le gustaba asustarme, forzarme a ir dentro y esperar a que
me agarrase y me tirase al suelo…
“No, Roy, Yo-”
Su puño conecto con mi cara, y sentí mi
mandíbula explorar con dolor, sentí mis dientes aflojándose. Caí al suelo,
llorando. Mi mano fue a mi mejilla y la sentí mojada, y me di cuenta de que el
me había cortado con sus garras.
El lobo estaba saliendo.
“Necesitas aprender. Quizás luego de que
tengas un par de dedos arrancados de un mordisco, tu vas a aprender que no
puedes mirar a nadie excepto a mi”
“No, por favor” Sollocé, acurrucándome en
una bola y acurrucándome contra la pared. “No estaba mirando a nadie. Lo
prometo”
Sus ojos se volvieron rojos en la
oscuridad, su boca convirtiéndose en nada mas que colmillos mientras el se
cernía sobre mi.
“Tiempo de enseñarte una lección chica.”
Grandes y calientes manos cogieron mis
hombros. Un largo y pesado cuerpo presionado sobre el mío. “Sara”
Yo chille, despertándome instantáneamente. El
lobo en mi- tan cerca de la superficie- gruño en miedo, y yo arremetí. Alguien
estaba sujetándome fijamente. Tenia que liberarme, tenía que escapar-
Una mano acarició mi cabello fuera del lado
de mi cara, y el cuerpo sobre el mío cambio, ajustando su peso. “Sara”
La voz profunda retumbo a través de la
oscuridad sacudiéndome fuera de mi miedo salvaje, y yo deje de rasguñar y
arañar, jadeando como si no pudiese tomar suficiente oxigeno. “R-R-Roy-”
“Ramsey” dijo la suave, baja voz. Un pulgar
cepillo a lo largo de mi barbilla, mi mejilla. “No es Roy. No es lobo. Huéleme”
Inhale profundamente, mis salvajes sentidos
martilleando aun en una masa de confusión. La esencia que reunió mi nariz no
era la de cerveza espesa y esencia de lobo que yo asociaba con Roy. El aroma
era limpio y cálido, y olía como a rayos de sol… y a pelaje espeso y a bosque.
Oso.
Ramsey.
“Yo… yo… lo siento” Yo jadeé, mi corazón
golpeteando mientras trataba de calmarme de la pesadilla. “¿Te he despertado?”
“Estabas gritando” dijo en una voz baja. “Escúchame
cuidadosamente” Su voz era profunda, lenta y calmada. “Relaja tu cuerpo. Piensa
en mí y en mi voz y quiero que relajes tus músculos. Aflójalos y solo relájate.
¿Entendido?”
Parpadee en la oscuridad “Creo que estoy bien
ahora, de verdad—“
“Escucha mi voz” el repitió. Su forma era
inmensa, cuando el se movió, sus hombros grandes escondieron la luz de luna del
agujero en el techo, ocultando el mundo en la oscuridad. El se inclino sobre mí,
tan cerca que podía sentir el susurro de su aliento en mi mejilla y cuello.
“Quiero que pienses en mi. Enfócate en mi voz y en mi ritmo cardiaco. ¿Puedes
hacer esto?”
Lo mire fijamente confundida “Yo—“
“Aléjate de ella” una voz masculina gruñó. La
puerta de la habitación se estrello abierta con un masivo raspón en las tablas
del suelo, y vi a Connor aparecer de golpe en la habitación, sus ojos de lobo
brillando. El agarraba un bate de beisbol en sus manos. Antes de que pudiese
gritar el lo balanceo y conecto con el hombro de Ramsey.
El oso cambia formas gruño pero no se movió
de donde estaba agazapado sobre mi, enjaulándome en sus brazos. Protegiéndome.
Esperaba oír un gruñido en su garganta, pero para mi sorpresa, su voz de
mantuvo baja y calmada, como su hubiese estado tratando de calmar a un animal
salvaje. “Déjanos solos lobo”
Connor miro sobre el hacia mi, y entonces palideció.
Tomo un paso atrás. “Oh. Oh, mierda. Sara, ¿estas bien?”
“Solo una pesadilla” dije, entonces levante
una mano para espantarlo… y note que mis dedos estaban en punta con gruesas
garras. En horror, las mire hacia abajo. Mis brazos estaban poblados de pelaje
gris y mis músculos vibrando con la necesidad de cambiar. Los antebrazos de
Ramsey sangrando en cuatro largos surcos—lo había atacado en mi sueño.
“Sara” Ramsey dijo en una voz baja y calmada,
ignorando a Connor “Escúchame, piensa en mi.” El se movió sobre mi, su mirada
atrapándome “Connor va a dejarnos solos ahora”
Mire al lobo, quien estaba mirándome
fijamente con algo parecido al horror. Luego de un momento, Connor asintió y se
colgó el bate sobre su hombro, murmurando algo acerca de vernos en la mañana, y
cerro la puerta detrás de el nuevamente.
Volví mis ojos salvajes hacia Ramsey. “Oh mi
dios. Lo siento tanto—“
“Shhh” sus dejos tocaron gentilmente los
lados de mi cara nuevamente, acariciando mi cabello, ignorando completamente el
echo de que había tallado sus brazos o de que Connor lo había atacado. Debió
haber dolido, pero el no mostro reacción alguna, su mirada enfocada
intensamente en mi.
“Concéntrate en mi voz. En mi respiración. Mi
pulso. Sígueme. Concéntrate en mi. ¿Entendido?”
Oh, Cielos, debe haber sido peor de lo que
había imaginado. Pensé en la mirada de horror de Connor mientras entraba en la
habitación. El había lucido enfermo luego de mirarme. “Mi cara esta medio
cambiada, ¿no es así?”
“Eso no es importante” Ramsey dijo, sus
largos dedos seguían acariciando los lados de mi cara. “Escucha mi respiración
y armoniza la tuya a la mía. Respira conmigo”
Lo hice, inhalando lentamente y respirando el
almizcle de su aroma de oso. El no olía como lobo, y la pesada sensación de el
sobre mi no se sentía como si me estuviese atrapando, se sentía como si
estuviese protegiéndome. Tomo varios minutos antes de que mi pulso se calmase a
un ritmo constante nuevamente, en conjunto con
los lentos, calmados latidos de Ramsey.
Luego de varios minutos, el asintió y
entonces se sentó. “Mejor”
Robe una mirada a mis manos- normales
nuevamente. Mis dedos fueron a mi cara y toque mi nariz. Normal, excepto por un
sangrado de narices. Gracias a dios. Una vez había estado atrapada con un una
mueca de mitad monstruo por ocho horas y había estado aterrorizada de nunca
cambiar de regreso. El sangrado de narices era angustioso a pesar de todo. Me
recordó las palabras de Levi- que iba a matarme a mi misma con mis cambios.
“Um. ¿Tienes Kleenex(1) aquí arriba?”
El se quito la polera y me la entrego. Tome
la polera y la arrugue hacia arriba, sosteniéndola contra mi nariz. Olía como a
Ramsey y a sudor, una rara pero agradable combinación. “Gracias”
“¿Quién es Roy?”
Me sonroje en la oscuridad. “El idiota que me
cambio”
“Estabas gritando que el no te hiciera daño”
No era una acusación, era una declaración.
Que vergonzoso. “No quiero hablar de esto,
por favor” dije en una pequeña voz. Esperaba que Ramsey empujara el asunto, pero
el se mantuvo en silencio, su mirada alerta sobre mi. Estire mi mano hacia su
hombro grande. “¿Tu hombro esta bien?”
“Estaré bien en la mañana” el se puso de pie
y cruzo hacia el lado mas alejado de la habitación, asegurándose de que la
puerta estaba cerrada, entonces regreso a la cama.
Mire su cuerpo mientras se movía. No pude
evitarlo. Mi cuerpo entero estaba tenso con nervios. La ultima vez que había
estado en una habitación con un hombre medio desnudo, el solía sacar la mierda
de mi a golpes y me decía que me lo merecía, por lo que estaba cautelosa en
cuanto a relaciones intimas. Ramsey era macizo, además. Un montón de
cambiadores estaban en buena forma, gracias al animal dentro que amaba correr y
jugar, y la mayoría estaban grabados con músculos, con ondulados abdominales.
Ramsey era solo… colosal. El era un metro noventa y ocho de puro, solido
musculo en una forma gigantesca. Grueso y solido como un boxeador. De pronto
dude mucho de que el bate lo hubiese herido, y un estremecimiento de miedo disparo
a través de mi cuando el se sentó en el otro lado de la cama y entonces se
tendió junto a mi. Agarre la camisa contra mi nariz, esperando.
El simplemente cruzo sus brazos como si yo no
estuviera allí.
“Por lo tanto acerca de esto” dije sintiendo
la necesidad de explicar mi comportamiento “Debería haber dicho algo. Me ocurre
mas a menudo de lo que me gustaría. Lo siento”
El me miro hacía arriba frente a eso “¿Cada
noche?”
“No los sangrados de nariz” yo bromeé “Eso
era especial para esta noche.”
El me miro fijamente, su mandíbula apretada.
“Si estas asustada de mi –“
“Oh no, no es eso” dije sin pensarlo,
sorprendida. ¿El pensó que era por eso que estaba teniendo pesadillas? Que
increíblemente vergonzoso. Quiero decir, estaba asustada de el, pero eso no era
lo que estaba causando mis pesadillas. “Las tengo todo el tiempo. Roy, estaba
asustada de el. ¿Tu? Tu eres solo… grande”
El resopló.
“Es verdad” dije tratando de molestarlo un
poco mas para apaciguar la situación. “Es como si tu fueras Paul Bunyan (2). O
dado que tu eres un cambia formas, quizás mas como su buey”
El estuvo en silencio por un momento, luego dijo “Oso”
“De acuerdo, entonces. Yo soy Goldilocks (3)
y me quede atrapada con el oso mas grande en ves del que es solo normal”
Silencio nuevamente. Luego el se volvió en mi
dirección, sus ojos brillando en la oscuridad. “Soy grande Sara. Soy grande y
no hablo demasiado, pero nunca te haría daño. ¿Entiendes eso?”
Maldición. Parecía que yo siempre decía la
peor cosa. Asentí. “Lo sé. Mi cabeza lo sabe, pero a mi cuerpo le toma un poco
mas recordarlo”
Me miro por un momento mas, luego toco mi
mejilla nuevamente. “Duerme”
“Probablemente debería quedarme levantada por
un rato” dije probando mi nariz. Bueno. El sangrado se había detenido. “Asegurarme
de que no cambio nuevamente, o que no ataco a nadie. Probablemente estaré un
poco nerviosa por la próxima hora o dos”
Sus manos acunaron el lado de mi cabeza
“Duerme. Yo velaré por ti”
“De acuerdo” dije suavemente, insegura de
cómo tomar eso. Era… dulce de el ofrecerse, pero ¿podía confiar en el para
cuidarme? El me miro fijamente, firme y solemnemente. Me di cuenta de que si
esto iba a funcionar, necesitábamos ser un equipo.
Y necesitaba confiar en él.
Por lo que me tendí de espaldas en la cama y
trate de relajarme, sin pensar en ser capaz de dormir para nada. Los ojos
negros de Ramsey brillaron en la luz de la luna, y sabia que el estaba
mirándome.
A pesar de mis nervios y la ansiedad de
compartir una cama desconocida, por alguna razón caí nuevamente dormida. Esta
vez mis sueños fueron pacíficos y tranquilos, y llenos con los sonidos de la
voz tranquilizadora de Ramsey.
La mañana siguiente, desperté cálida y cómoda.
Parpadee unas cuantas veces, preguntándome porque me sentía tan deliciosa y
segura. El aroma de algo desconocido cepillaba mis fosas nasales, pero mi
cerebro drogado por el sueño no parecía comprenderlo. Una mano se deslizo abajo
por mi espalda y me tiro mas cerca, y yo me di cuenta de que el sonido pesado
bajo mi oído era un ronquido.
Parpadeando, me enfoque en el muy amplio y
muy desnudo pecho contra el que estaba acurrucada. Mi mejilla estaba contra un
increíblemente caliente pectoral, mis dedos enrolladas en pelo de pecho rubio.
Una mano gigantesca descansando en mi espalda, tirándome cerca y mis piernas
estaban metidas cerca en contra de las suyas.
Mi respiración se acelero y mire su pecho
moverse arriba y abajo por un minuto, tratando de pensar en como soltarme a mi
misma de su abrazo. Mis ropas estaban puestas aun, lo que era una cosa buena.
Ramsey estaba sin camisa y , bajo las sabanas, probablemente denudo. Esperaba
que no. La pesada, calmada respiración continua, pero el ronquido se había
detenido. Quizás podría arrastrarme lejos antes de que estuviese totalmente
despierto…
“No voy a morderte” su voz profunda dijo en
mi oído.
Di un tirón a mis dedos cuando me di cuenta
de que aun estaban enredados en su pelo de pecho. “Oh. Por supuesto. Se eso.
Solo estaba tratando de pensar en como salir de la cama sin despertarte.
Mientras su mano larga se movió fuera de mi
espalda, rodé lejos y me puse de pie, estirando mis ropas. Mi cabello se sentía
como un enredo tieso y mis ojos se sentían hinchados, pero el resto de mi se
sentía… bastante bien, por extraño que parezca. Me estire, probando mis
músculos. ¿Quién habría sabido que dormiría tan bien junto a un gigante?
Excepto por una pequeña cosa, claro. “Se que tenemos este matrimonio falso
sucediendo, pero en el futuro, ¿puedes no agarrarme mientras duermo?”
Ramsey balanceo sus piernas sobre el costado
de la cama, y estaba aliviada de ver que el había dormido en sus jeans. El
rasco su pecho y mi mirada fue arrastrada hacia esa gran mano, la dura capa de
músculos sobre su gran pecho… el era enorme. Maravilloso, pero enorme.
“Fuiste tu”
“¿Huh?”
“Tu me agarraste” dijo “Tenias pesadillas y
temblabas en tu sueño. Entonces rodaste sobre mí y me agarraste, y dormiste
tranquilamente. Te deje allí.” Su nivel de mirada parecía agregar, ‘Porque soy un tipo agradable’
“Oh. Gracias. Creo” Cielos, estaba bastante
segura de que me estaba sonrojando. ¿Me había colgado a el mientras estaba
durmiendo? Mi ser durmiente era o una total cobarde o una acurrucadora. (4) Ninguno
era demasiado bueno. Ajuste los nudos en mi camiseta, que había sostenido toda la noche pero parecía lista para ir.
“¿Dónde pusiste mi bolso?”
“Primero vamos a hablar sobre esta persona
‘Roy’”
Me moví en dirección a la puerta “No, no
estamos hablando sobre el”
Rápido como un rayo, la gran forma de Ramsey
bloqueo mi camino. “Vamos a hablar ahora”
Las memorias destellaron a través de mi
mente, e inmediatamente comencé a temblar nuevamente a la vista de la salida
bloqueada, el pánico avecinándose sobre mi mente. “Por favor, por favor
muévete”
Remordimiento apareció a través del rostro de
Ramsey e inmediatamente se movió a un lado y sostuvo la puerta abierta. 2No
estoy tratando de asustarte”
“Esta bien” dije, parpadeando para limpiar mi
mente de sucios recuerdos “Solo recordé… cosas malas. ¿Podemos hablar acerca de
esto mas tarde? Estoy hambrienta”
El asintió en silencio y corrí había abajo
por las escaleras.
Una precipitada búsqueda por la casa me
mostro que mi mochila había sido dejada en el vestíbulo. Revolví a través de
ella, buscando mi polera rosada favorita. La tome al baño y le di un tirón
sobre mi cabeza, lanzando la otra. Los baños estaban más limpios que el resto
de la casa, gracias a dios. Esta tenia tapiz descascarado y un espejo roto,
pero la bañera, el inodoro y el lavabo estaban intactos. Fruncí el ceño ante mi
reflejo. Sangre seca había corrido hacia la línea de mi cabello en un lado de
mi cara, el maquillaje negro había terminado debajo de mis parpados y mi
cabello estaba atrapado en todas direcciones. Encantadora. Abrí uno de los
grifos y toda la pared gimió como si estuviese sufriendo. La cerré rápidamente
otra ves y tome un paso hacia atrás. “¿Tienes agua Ramsey?” grite hacia arriba
por las escaleras.
“Algunas veces”
“Genial” murmure. Usando un calcetín limpio
de mi mochila, limpie a escupos mi cara lo mejor que pude. Al menos podría usar
el fregadero en el trabajo. Mi rebelde cabello azul fue domesticado con un cordón de zapato como
cintillo y yo estaba lista para enfrentar el día. Día uno como la Sra. Ramsey
Bjorn. Puaj.
La cocina resulto estar tan vacía y rota como
el resto de la casa, y abrí el refrigerador y lo cerré rápidamente, ondeando
una mano frente a mi cara para limpiar el olor. “¿Algo se murió en tu
refrigerador?”
“No” Ramsey dijo, volteando la esquina y
entrando en la habitación a mi lado.
Lo mire con el rabillo de mi ojo. Su cabello
rubio despeinado estaba mojado y goteaba por su cara, enrollándose alrededor
del collar de color azul de su camisa de seguridad escondida dentro de sus
pantalones. Enfatizaba la amplitud de su cuerpo, y me encontré a mi misma
raramente fascinada con esas manos que se deslizaban bajo su cinturón,
ajustando la camisa. “¿Dónde conseguiste el agua?” pregunte.
“Bueno, esta afuera”
Eso sonaba… rustico. Fruncí el ceño
nuevamente e hice un gesto hacia el refrigerador. “Tu armario esta vació, amigo”
“No como aquí”
Levante mis cejas. No me debería haber
sorprendido, dado que la casa estaba cayéndose alrededor de nuestros oídos.
Pero aun así. “Pero estamos emparejados. Necesitamos una cocina real, y un
refrigerador si vamos a vivir aquí. ¿Dónde comes normalmente?”
“Con los Russells”
Eso no ayudaba mucho. Mire atrás al
refrigerador antiguo, no atreviéndome a abrirlo nuevamente. “Ese refrigerador venció
hace largo tiempo. ¿Te quedas aquí alguna ves?”
“Raramente”
“¿Entonces porque poseer tal basurero?”
Me dio una mirada aplastante, como si
estuviese terriblemente ofendido “Necesitaba un hogar”
“Juzgando la apariencia de este lugar tu aun
necesitas uno. No puedo creer que vamos a quedarnos aquí por el imprevisible futuro”
“Es tu culpa”
Lo mire fijamente “¿MI culpa?”
“Fue tu plan, ¿no es así?”
El me tenía ahí. “La próxima ves que tenga un
plan brillante, dime que me cierre la boca”
Ramsey resoplo. Sonó como un acuerdo.
(1) Kleenex: Marca de pañuelos desechables.
(2) Paul Bunyan: leñador legendario gigantesco que aparece en algunos relatos tradicionales del folclore estadounidense. Vivía sus aventuras acompañado de su toro gigante azul.
(3) Goldilocks: Ricitos de oro. Personaje de un cuento que incluye a tres osos.
(4) En el origina: Cuddler. Persona que se siente cómoda durmiendo acurrucada o muy apretada a otra, usualmente su pareja.
(2) Paul Bunyan: leñador legendario gigantesco que aparece en algunos relatos tradicionales del folclore estadounidense. Vivía sus aventuras acompañado de su toro gigante azul.
(3) Goldilocks: Ricitos de oro. Personaje de un cuento que incluye a tres osos.
(4) En el origina: Cuddler. Persona que se siente cómoda durmiendo acurrucada o muy apretada a otra, usualmente su pareja.