sábado, 3 de noviembre de 2012

Honor Student

Capitulo 8 



El resto del día, ya no pensé acerca de la loca mañana en el hospital. Todo lo que podía pensar era acerca del Sr. Honor. Yo no sabia si podría volver a entrar en su clase nuevamente y al mismo tiempo era lo único que quería hacer.
Camine fuera a la acera en frente del edificio y me senté mientras esperaba que mi tía me recogiera. Los estudiantes iban y venían y pronto el estacionamiento estaba totalmente vacío. Los profesores comenzaron a desfilar fuera y abrí uno de mis libros de texto y leí sobre las cosas que me había perdido. Vi al Sr. Honor caminando con la asistente de oficina y mis mejillas ardieron de celos. Caminaron hacia el auto de ella y hablaron por unos cuantos minutos antes de que el la besara en la mejilla y ella se metiera en su auto y se fuera. Regrese a mi libro de textos y no me di cuenta de que había caminado de regreso hacia mi.
“¿Sin aventón?” el pregunto.
“Mi tía es un tira y erra cuando se trata de responsabilidad” respondí, irritada de que ella no me dejase conducir.
“Yo nunca erro” respondió y un escalofrió recorrió a lo largo de mi columna. Sus ojos quemaron hacia mí por un minuto, y todo lo que pude hacer fue mirarlo fijamente sin poder hacer nada. “Vamos te llevare a tu casa” dijo y se volteo y comenzó a caminar lejos. No me dio la oportunidad de protestar. Salte fuera de la acera y lo seguí. El abrió la puerta del pasajero de un negro, pulcro pequeño auto deportivo y tomo mis libros de mis manos. Me deslice y lo observe caminar hacia el lado del conductor mientras mordía mi labio. Su auto olía justo como el e inhale profundamente, sin ser capaz de tener suficiente de su esencia.  El lanzo mis libros en el asiento de atrás y se metió junto a mí. El lucia molesto e irritado de tener que llevarme y de pronto me sentí muy consciente de mi misma.
El salió rápidamente, y si yo hubiese estado con alguien mas me habría asustado, pero confiaba en el. Mientras alcanzábamos la luz justo fuera de la propiedad escolar, el inclino su cuerpo a través del mío, haciendo una pausa para oler el aroma de mi pelo. Me senté congelada en mi lugar. El tomo el cinturón y lo tiro a través de mi cuerpo. 
“No me gustaría que fueses herida” dijo con una sonrisa satisfecha y piso el acelerador. Lo mire mientras el manejaba, admirando su perfección. “¿Qué ocurrió?” pregunto., sus ojos lanzándose hacia abajo a mi venda rosada.
“Larga historia” respondí mientras tiraba de ella nerviosamente. Sentí sus ojos en mí pero no explique nada más.
“¿Qué ocurrió? Pregunto nuevamente, esta ves con irritación en su voz. Suspire pesadamente y pensé que detalles debería darle.
“Bebí un poco la noche pasada. Tire una foto y accidentalmente me corte tratando de limpiar el desastre” explique sosteniendo mi mano. “No es gran cosa” explique con sarcasmo. El azoto el auto a la orilla del camino y antes de que pudiera decir algo, el había desbloqueado su cinturón y giro encarándome. Su boca estaba peligrosamente cerca de la mía y yo luche para estabilizar mi respiración. Sus ojos eran duros y llenos de rabia.
“No me hables de esa manera. Me molesta demasiado y tu no quieres ver lo que hago cuando estoy molesto” El ladro con enojo y su tono era atemorizante. Mi respiración se acelero y trate de hacer lo mejor para no mostrar mi miedo. Me miro fijamente por un momento antes de tomar su mano y gentilmente correr la yema de su pulgar en contra de mi mejilla y hacia abajo sobre mi labio superior, su respiración cálida en contra de mi rostro. Su expresión se volvió mas suave por un segundo y sus ojos danzaron de los míos hacia mis labios. “Tu no quieres esto” el susurro suavemente, advirtiéndome. El no tenia idea de lo mucho que lo deseaba. Cada parte de mi cuerpo quemaba por el, por su tacto.
“Si, si quiero” susurre de regreso, las palabras apenas audibles. Su mano se deslizo alrededor del costado de mi cuello y de regreso a mi cabello. Su respiración volviéndose pesada e incontrolada.
“No tienes idea de en lo que te estas metiendo” el respondió. No podía soportarlo mas. Necesitaba sentirlo. Lamí mis labios y los separe, respirando su cálido aire.
“Por favor” respire. Sus dedos envueltos apretadamente en mi cabello y el choco sus labios contra los míos. Su lengua se deslizo en mi boca y yo la empuje con mi lengua. Respire un suave gemido en su boca y el me beso con mas fuerza, gimiendo en la mía. Cada centímetro de mi cuerpo estaba en llamas. Deslice mis manos sobre su duro, musculoso pecho y hacia arriba hasta su cuello. Sus labios deslizándose abajo por mi mandíbula y en mi garganta. Yo gemí mas fuerte, arqueando mi espalda, presionándome mas fuerte en contra suyo. El se detuvo abruptamente, sus dedos aun envueltos apretadamente en mi cabello.
“No podemos hacer esto aquí” El dijo, su respiración descontrolada.
“¿Dónde?” pregunte mientras lo besaba otra ves. El capturo mi labio inferior con sus dientes y tiro suavemente, sus ojos entornados y llenos de deseo.
“Mi lugar” respondió alejándose de mí y manteniendo mi cabeza lejos de la suya con mi cabello. Quería besarle nuevamente pero dolía tirar contra el. “Tengo que explicar algunas cosas antes de que esto vaya mas lejos” El dijo y yo asentí, mordiendo mi labio. No tenia idea de lo que el estaba hablando, pero podría haber estado recitando los ingredientes de un estofado y habría sonado sexy. “No tienes idea que lo que eso me causa” Sus palabras dispararon placer a mis lugares mas íntimos.
Se giro de vuelta en su asiento, dejándome jadeando por aliento mientras el nos regresaba a la carretera a toda velocidad. 

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